Escrito esta: Bálsamo divino para el alma quebrantada – Ptr. Robert Costa

Hay heridas que el tiempo no borra. Tal vez sucedió cuando la vida te comenzaba a sonreír. Pensabas que el amor había llegado por fin, y que vivirías feliz para siempre. Pero de pronto, sin explicación, vino el rechazo. Te dieron la espalda. El dolor causó heridas profundas y dejó cicatrices. Mucho después has descubierto que el tiempo no sana todas las heridas. ¿Existe algún bálsamo eficaz para nuestras heridas? ¿Puede Dios realmente sanarlas?

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